Antonio Carrilero Ortiz fue un pintor español nacido en La Roda (Albacete), conocido por su profunda conexión con el paisaje de La Mancha, al que infundió color, ritmo y luz. Discípulo de Benjamín Palencia, desarrolló un estilo caracterizado por la intensidad cromática y la vitalidad del trazo, integrándose en un neoimpresionismo fauvista descrito por algunos críticos como “expresionista a la manera castellana”.
A lo largo de su carrera realizó más de 60 exposiciones en ciudades como Nueva York, Londres y Estrasburgo. En 2015 donó sus 463 obras, su casa-taller y su biblioteca al Ayuntamiento de La Roda, creando la Fundación Antonio Carrilero para preservar y difundir su legado. Tras su fallecimiento, su obra sigue siendo objeto de exposiciones conmemorativas, incluyendo una retrospectiva de medio centenar de piezas en La Roda en 2025.