Pep Coll es un pintor español cuya obra se inscribe en la tradición de la abstracción lírica y el arte simbólico contemporáneo. Desde finales de los años 70, ha desarrollado un lenguaje visual propio caracterizado por la utilización de formas geométricas y signos arquetípicos, como líneas en zigzag, espirales, cruces y flechas, que evocan constelaciones mironianas y referencias al inconsciente colectivo y la infancia. Su paleta cromática es vibrante y su técnica destaca por la superposición de capas de pintura, creando fondos matéricos que sirven de soporte a una iconografía personal y evocadora. Ha trabajado sobre lienzo, madera y papel, utilizando óleo, acrílico y collage.