Rufino de Mingo, nacido en Escariche (Guadalajara), es un artista polifacético que trabaja pintura, grabado, muralismo y collage, vinculado a la nueva figuración con un lenguaje libre y personal. Impulsor de colectivos como el Grupo Abanico y el Movimiento CAOS en Castilla-La Mancha, promovió espacios de vanguardia como la Galería Tate-Tate y desarrolló una intensa actividad artística entre los años ochenta y noventa en proyectos internacionales de gráfica y muralismo.
Fundador del movimiento Muralistas de Escariche, llevó el arte a las fachadas de su localidad natal con propuestas comunitarias y críticas. Sus series sobre papel —como África dura, Pintura pagana, porno blando y Hoguera para el arte— combinan pigmento, collage y técnicas mixtas, y forman parte de la colección del Museo Reina Sofía. Su obra, comprometida y transgresora, mantiene una mirada crítica que reivindica una memoria cultural alternativa.