Emilio García Moreda, nacido y fallecido en Alberite (La Rioja), fue un pintor vanguardista clave para la evolución artística de La Rioja entre las décadas de 1960 y 1980. Su obra inicial se caracterizó por un expresionismo con figuras de ambiente tabernario y fuertes contrastes cromáticos, evolucionando a finales de los 60 hacia la abstracción geométrica con composiciones óptico-cinéticas y planos cromáticos.
En los años 70 y principios de los 80 desarrolló su etapa más madura, marcada por manchas y veladuras que transmiten profundidad y una sensibilidad ligada a la “cuarta dimensión”, conectando con el futurismo y las vanguardias históricas. Además de su labor artística, fue profesor, crítico de arte y fundador de grupos como Grupo 8 y IX-80, dejando una influencia duradera en la vida cultural y artística de la región.